El fruto, Ariel Rioseco





“Si comes del fruto del bien y del mal,

ciertamente mo­rirás”,


Vino a su memoria mientras la veía recostada, 

Extendiéndole sus brazos,

Sumergiendo su deseo frente a la nada.


“Acércate”, dijo ella,

Liberando en el roce de sus piernas

El banquete que envolvía sus sentidos.


Recordó nuevamente al caudillo 

Abriendo el mar Rojo;

También la plática del último fin de semana

Y el desprecio por la transgresión.

 

Pero su delirio fue más fuerte

Y dejó el dinero sobre el velador.

En la pantalla de televisión una rubia gemía,

Mientras continuaban acariciándola entre dos.

 

 

 

en La ciudad de los pájaros, 2023

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