Quemar las naves, Arthur Koestler
Siempre quise escribir una continuación de la fábula de La Fontaine sobre el zorro y las uvas: los amigos siempre se burlan del pobre zorro, a causa de las uvas verdes, hasta crearle un complejo de inferioridad. Noche tras noche, mientras los demás componentes de la manada se entretienen en robar hermosas gallinas gordas, el zorro se dedica a tomar lecciones de escalada. Después de varias semanas de esfuerzos consigue finalmente alcanzar las uvas, pero entonces descubre que estaban realmente verdes, como había afirmado desde el primer momento. ¿Quién le creerá ahora? Ni siquiera él se cree a sí mismo. Las uvas se convierten en su obsesión. Tiene que trepar para alcanzarlas, jadeante y sudoroso, y comer la horrible fruta simplemente para demostrarse a sí mismo que está verde. Cada vez se vuelve más y más delgado con esta dieta y después de una crisis nerviosa, se muere de úlcera gástrica. Esta parábola pretende ilustrar la tragedia de los esnobs inteligentes...